Evitar el abuso del consumo de plástico nos preocupa a todos

En los últimos años los criterios de sostenibilidad han condicionado cada vez más la toma de decisiones por parte de las compañías y de los propios consumidores. Nuestros asociados comprenden esta demanda y desde hace años están inmersos en procesos de mejora, para reducir el impacto de la actividad en el medio ambiente.

Las cadenas de distribución han sido pioneras en incorporar medidas voluntarias en su afán de trabajar por el medio ambiente y han tomado decisiones como, por ejemplo de reducción del consumo de bolsas de plástico en ausencia de marco legal obligatorio. También gestionan más del 95% de los residuos de plástico, papel y cartón generados en las tiendas, como los expositores o las cajas de fruta a granel, que por sus características se pueden reciclar muy fácilmente para la producción de nuevas materias primas y reducen los costes de gestión o bien se sirven de cajas y pallets reutilizables.

En Europa estamos a la vanguardia mundial sobre responsabilidad y concienciación sobre el impacto medioambiental. Europa produce 20% de los productos plásticos del mundo (fuente Plasticseurope), y solo es el responsable del 1% de los plásticos que se encuentran en el mar, debido a que existen sistemas de recogida y gestión de los residuos. Si hablamos de reducir al máximo el impacto medioambiental, consumidores, instituciones públicas y empresas estamos en el mismo barco.

Por otro lado, parte de nuestra responsabilidad es explicar al consumidor la función que realizan estos envases, la normativa que obliga a que por ejemplo, el envasado que hacemos en tienda sea transparente y el producto visible en todo momento, asegurando al consumidor y a la tienda que el etiquetado tras el pesado correspondiente del producto que se está comprando y no hay fraude en ninguna de las dos direcciones.

Además, debemos comprender que hay muchos tipos de consumidor. Entendemos que alguien se extrañe al ver la fruta pelada y envasada, pero la conveniencia, productos de cuarta gama o consumo inmediato son cada día más demandados y satisfacen necesidades reales de consumo. Frutas peladas o en rodajas cómo puede ser una sandía, condicionan el tener que realizar este tipo de envasado. Por otro lado los hogares son cada vez más pequeños (el 50% con 1 o 2 miembros), hay personas sin tiempo que hacen la compra una vez a la semana, la conservación de frescos en estos envases alarga la vida del producto y permite que en el momento del consumo sus condiciones  sean las adecuadas y no termine en la basura. Este tipo de envasado facilita el consumo de frutas y verduras, alimentos que deben formar parte de la dieta equilibrada que defendemos desde el sector.

Todos los envases que llegan al consumidor contribuyen económicamente por su gestión como residuo, a un sistema que se encarga de reciclarlo. Somos el segundo país de la UE en cifras de reciclado: se recicla el 77,1% de los envases de plástico, latas y briks y los envases de papel y cartón, casi el 70% de envases de vidrio.

Las mejoras en materia de sostenibilidad ambiental exigen fuertes inversiones empresariales por lo que se necesita un marco normativo claro y estable. Creemos que la regulación debe de ser no discriminatoria, proporcional a los objetivos perseguidos, es decir, la menos restrictiva para conseguirlos, y  respetar los principios de libertad de empresa y libertad de mercado. El siguiente paso será el reducir el uso de plásticos en productos de un solo uso, en este sentido estamos siempre a disposición de las entidades reguladoras para poder encontrar fórmulas que minimicen el uso de plásticos. Por ejemplo, en su momento existían normativas locales que obligaban a despachar el pan en una bolsa de plástico, y fuimos nosotros los que impulsamos y conseguimos que nos permitieran que el envasado fuera de papel. Pero necesitamos una armonización a nivel nacional clara para tener seguridad jurídica a la hora de introducir mejoras y trabajar en prevención.

Evitar el abuso del consumo nos preocupa a todos. La mejora pasa por aumentar el trabajo conjunto entre entidades públicas y privadas, ejemplos de ello son la firma de la declaración por la economía circular que suscribimos con el Ministerio, el decálogo ciudadano contra las basuras marinas o nuestros compromisos en la plataforma de envase y sociedad y PACKNET. No son meras declaraciones retóricas sino compromisos en firme que hemos puesto en marcha.  Analizamos caso por caso los envases que se utilizan, ponemos soluciones cuando se detectan ejemplos de exceso de envasado, y cuando no es posible eliminar el envase investigamos soluciones para reducirlo al máximo o encontrar nuevos materiales menos contaminantes.

Es un gran reto para todos nuestros asociados. En este sentido cada uno de ellos, dependiendo de su modelo de negocio, su dimensión y diferentes formatos, y a través de sus departamentos de innovación, desarrollan diferentes propuestas e iniciativas.

Maria Segura
Responsable de Calidad y Medio Ambiente de ACES (Asociación de Cadenas Españolas de Supermercados)

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