SDDR: Un sistema no sostenible en España

Queridos amigos,

2015 está siendo un año muy intenso para el sector del envase. Los cambios políticos que se han producido en numerosas comunidades autónomas y ayuntamientos pueden generar una reorientación en el enfoque medioambiental, económico y social, sobre lo que es el envase y lo que representa. Es importante que los nuevos gobiernos, muchos de ellos con tendencia a priorizar factores medioambientales, sean permeables al concepto de sostenibilidad global, desde una perspectiva no solo medioambiental, sino también social y económica, fundamento del actual modelo de economía circular.

Uno de los objetivos esenciales de esta Plataforma a la que represento, es favorecer la mejora significativa de las ratios de eficiencia medioambiental en la gestión de envases domésticos, y  en este  sentido, estamos abierto a cualquier modelo que contribuya a este fin. Este propósito debe ser alcanzado con una sostenibilidad económica del sistema, que minimice el gasto tanto público como privado. Pero además de la viabilidad económica, es imprescindible que los compromisos que deben asumir los ciudadanos sean razonables y proporcionales al objetivo medioambiental logrado.

En este sentido, la posible entrada de un sistema de depósito, devolución y retorno (SDDR) debe ser analizado con lupa, ya que supone un coste desproporcionado para la muy pequeña mejora de la tasa de reciclaje que conlleva, y todo ello, exigiendo al ciudadano un esfuerzo del que no son conscientes la mayoría de las personas y organizaciones que se han rendido a una puesta en escena y promoción muy maquillada. Por dar datos, un aumento del 2,4% en la tasa de reciclado, que es la media de lo que se ha conseguido en otros países como Alemania o Noruega, les ha supuesto un sobre coste del 150-300% respectivamente. ¿Quién lo ha pagado?, ¿quién lo pagaría en España, donde este coste ascendería a cerca de los 1.000 millones de euros anuales?

También habría que plantearse quién gana con la implantación nacional de este sistema. A día de hoy, el modelo español de gestión integrada de envases, no tiene ánimo de lucro y es público privado, mientras que en el SDDR se generarían enormes beneficios empresariales, por ejemplo, para las empresas que fabrican las miles de máquinas que habría que instalar, y mantener año tras año. En total serían más de 400 millones de euros por venta de maquinaria, además de casi un 10% anual de mantenimiento, alrededor de 40 millones de euros. Un excelente negocio en el que unas pocas empresas tienen el mercado.

 

Juan Quintana

Secretario General

Plataforma Envase y Sociedad

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